Nuestro destino Dijo un día Julio Verne, todo lo que un hombre pueda imaginar otro podrá realizarlo. Y cuanta verdad tenía, comparto plenamente este pensamiento. Aunque pueda parecer una utopia, cualquier pensamiento que podamos tener cualquiera de nosotros por raro y extravagante que nos resulte, algún día otra persona será capaz de realizarlo. Puede que se tarde un año, cinco años, cien años o miles de años, pero habrá un ser humano o un grupo de ellos que realizara nuestro sueño. Un día la humanidad conseguirá ese reto por difícil e imposible que ahora nos parece. Telé transportarnos de un lugar a otro en un instante, desintegrando en partículas nuestros cuerpos y volviéndolas a unir átomo a átomo en otro lugar como hacen en la película Star-trek será un día posible. Viajar a otras galaxias, estrellas o planetas a la velocidad de la luz o incluso mucho mas rápido (aunque esto vulnere la Teoría de la Relatividad), alguien lograra que sea posible. Erradicar las enfermedades del mundo, esto también será posible. Nuestra generación y muchas siguientes probablemente no serán testigos de estos avances, pero eso no quiere decir que llegue un día en que todo esto y muchísimas cosas que ni siquiera nos podemos imaginar lleguen a ser realidad. La historia nos ha demostrado que con el tiempo cualquier cosa puede ser realizada. Volvamos atrás en el tiempo, estamos en el año 250 A.D., busquemos una persona culta e instruida de esta época en alguno de los países mas desarrollados de entonces. Charlamos coloquialmente con ella (supongamos que entendemos su lengua y ella nos entiende a nosotros, para esta persona somos uno mas de ellos). Le explicamos que dentro de unos 2000 años el hombre podrá recorrer inmensas distancias en unas pocas horas volando por el cielo en grandes maquinas, como hacen los pájaros. O que podrá hablar con cualquier ser humano, por lejos que este se encuentre, como si estuvieran a un paso de distancia, e incluso que podrán verse. Le contamos que los médicos curan enfermedades que en su época mataban sin remedio a la gente. Que pensara esta persona de todo lo que le contamos, pues sencillamente que solo sus dioses tienen ese poder, y que estamos locos de remate. Como vemos hoy en día, todo lo que le contamos a nuestro amigo del pasado se ha hecho realidad. Cosas que hace 2000 años e incluso mucho menos tiempo parecían imposibles, ahora en nuestro tiempo son una realidad cotidiana. Embarquemos en otro viaje mucho más lejano en el tiempo, vayamos a la prehistoria a visitar a nuestros primeros parientes, los hombres de las cavernas. Cojamos un simple objeto de nuestra vida cotidiana y mostrémoselo, ya sea un cuchillo, una cuchara, un tenedor, un simple mechero, cualquier objeto será tremendamente extraordinario para estos seres. Como reaccionaran ante un mechero, cuando para ellos el fuego era algo de muy difícil acceso y comprensión, que pensaran cuando nos vean apretar el botón y ver que sale una pequeña bocanada de fuego del interior de nuestras manos, lo mas probable es que huyan aterrorizados ante lo que sus ojos han presenciado. Todos los seres humanos somos prisioneros del tiempo en el que nos ha tocado vivir. Objetos que en una época nos parecen de lo mas corriente, en otros tiempos nos parecerían cosas aterradoras e incomprensibles. No estaríamos preparados para convivir con este tipo de objetos. Pero ello no quiere decir que halla cosas imposibles, lo que es imposible e irrealizable en una época, en otra se podrá realizar con toda seguridad. Olvidémonos de todos nuestros prejuicios y abramos la mente a cualquier posibilidad, aquí llegamos al titulo de este articulo, nuestro destino. Como con el tiempo todo podrá llegar a ser realidad, un día nos despertaremos habiendo conseguido un sueño en que todas o casi todas las generaciones han deseado, la inmortalidad. Este será el último logro de la raza humana. Más que nunca, este hallazgo será paradójicamente el que ponga punto y final a la especie humana. Solo tendremos dos caminos a seguir, la extinción de la raza humana o volver a comenzar de nuevo como hace millones de años hicieron nuestros antepasados. Así probablemente concluya nuestro particular viaje a través de los tiempos. Y porque ocurrirá esto, pues sencillamente al lograr alcanzar todos y cada uno de nuestros sueños en el transcurso de nuestra existencia ya no quedara nada que hacer, no tendremos retos ni metas que proponernos ni sueños que alcanzar, y ello nos llevara a nuestra más que probable realidad, la extinción. Siempre el ser humano ha conseguido innovar y progresar. ¿Realmente conseguiremos sobrevivir cuando todas nuestra metas hallan sido alcanzadas? Quien sabe, quizás ese sea nuestro autentico destino.
|