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Cómo reinstalar Mac OS X sin perder nuestros datos.

Aunque cada vez sea menos habitual, puede ser necesario volver a instalar Mac OS X, el sistema operativo de nuestro ordenador Apple. Tal vez sea por recomendación del servicio técnico, de "ese amigo que sabe", o por iniciativa propia, y normalmente porque nuestro Mac deja de comportarse como debiera o incluso deja de ser utilizable. Aunque esto de "reinstalar el sistema" pueda asustar a muchos usuarios y parecerles algo complicado y peligroso, ni es difícil ni supone que vayamos a perder los documentos, fotos, música o películas que hayamos ido atesorando en nuestro Mac. Si bien a los usuarios más "avanzados" puede parecerles más interesante intentar averiguar primero qué puede ser aquello que está causando problemas y se resiste a ser solucionado (teniendo esto la ventaja de que uno aprende mucho sobre Mac OS X) ello requiere de mucho tiempo y de ciertos conocimientos previos. Antes de seguir, perdonad la mala calidad de las fotos del proceso de instalación, ya que no se pueden hacer capturas de pantalla del modo convencional.
¿Qué debemos tener en cuenta antes de instalar?
Toda precaución es poca; siempre hay que hacer una copia de seguridad de nuestros datos más importantes. En mi opinión, todo usuario de Mac debiera disponer de un disco duro externo en el que poder "clonar" o duplicar el contenido del disco duro interno de su ordenador.
Recurrir a Time Machine y sus copias de seguridad es también una solución, aunque los paranoicos como yo lo consideramos un complemento al clonado y no "la única solución".
Pero si no disponemos de disco externo y la reinstalación es muy urgente, deberemos grabar lo más importante en CD, DVD o en el espacio disponible en algún disco duro externo dedicado a otra cosa o que nos pudieran prestar.
¿Qué debemos copiar "por si acaso".
Puesto que el sistema operativo va a ser reinstalado no es necesario hacer una copia de éste pero debemos tener cuidado en copiar los datos de nuestra "carpeta de usuario". Dentro del disco duro existen cuatro carpetas principales: Sistema, Librería, Aplicaciones y Usuarios. Dentro de ésta última carpeta veremos la carpeta de nuestro usuario, aquel con cuyo nombre iniciamos sesión en nuestro ordenador. Es aquí donde deberían estar todos nuestros documentos, fotos, música, películas, etc. Obviamente, si otros usuarios inician sesión en el mismo ordenador, también habría que copiar las respectivas carpetas.
Recordemos, si se trata de un portátil, conectar éste a la fuente de alimentación y no utilizar sólo la batería. Si es un ordenador de sobremesa tipo iMac o MacPro y en nuestra zona se dan frecuentes cortes en el suministro eléctrico elegiremos un horario en el que esto sea menos habitual; y si podemos utilizaremos un SAI. Un corte eléctrico en plena instalación puede causar graves problemas.
REINSTALANDO Mac OS X Leopard (10.5…)
Iniciando con el DVD de instalación.
Una vez con nuestros datos a salvo, insertaremos el DVD de instalación en nuestro Mac y reiniciaremos, o "re-bootearemos"éste. Inmediatamente mantendremos pulsada la tecla "C" para forzar al Mac a iniciar desde el DVD, y no desde el disco duro. Tras varios segundos aparecerán en pantalla las ventanas del instalador del sistema.
Lo primero que debemos hacer es seleccionar el idioma.
Verificar el estado del disco duro.
En el momento en que aparezca la barra de menús superior, podemos ir a "Utilidades" y seleccionar "Utilidad de Discos". No está de más que con "primera Ayuda" verifiquemos el estado de los archivos del sistema y del disco duro en el que vamos a reinstalar Mac OS X. Para ello seleccionaremos nuestro disco duro y haremos clic en el botón "Reparar". No es extraño que aparezca algún error y que éste sea reparado.
Junto con la pantalla de bienvenida aparecerá la barra de menús superior en la que podremos seleccionar la "Utilidad de discos" para comprobar el disco duro
Pero ¿y si no se puede reparar el disco?
Si "Utilidad de Discos" encuentra problemas pero no puede solucionarlos hay que ser muy precavidos, ya que la causa podría ser un problema de "hardware" o físico del propio disco duro. Debiéramos desistir de hacer la instalación del modo previsto (preservando nuestros datos) e intentar una instalación desde cero tras el borrado completo del disco. Si esto tampoco funciona y resulta necesario sustituirlo, agradeceremos haber hecho previamente la copia de seguridad.
Seleccionando el icono del disco duro podemos hacer clic sobre los botones "Reparar los permisos del disco" o "reparar disco"
Reparar permisos.
Antes de comenzar la instalación también es recomendable hacer una reparación de permisos desde la misma "Utilidad de discos". Al igual que en "reparar", seleccionaremos nuestro disco duro y haremos clic en el botón correspondiente (Reparar permisos). Cuando la reparación de permisos termine cerraremos "Utilidad de Discos", regresando al instalador.
Tras aceptar el contrato de licencia podemos elegir el disco en el que vamos a hacer la instalación. En este caso se muestran los discos utilizados para "backup" y Time Machine.
Elegir uno de los tres tipos de instalación disponibles en Leopard.
Una vez iniciada la instalación veremos que en Leopard existen tres modos de instalación: Archivar e instalar, Archivar e instalar guardando ajustes de red y datos de usuario, y Borrar e instalar:
Llegados a este punto podemos elegir el tipo de reinstalación que vamos a hacer.
Actualizar.
Esta opción aparecerá atenuada ya que lo que vamos a hacer es instalar de nuevo la misma versión de sistema operativo ya existente en el ordenador. Pero si el DVD de instalación correspondiera a una versión posterior a la ya instalada podríamos seleccionar ésta opción. El nuevo sistema operativo reemplazaría al antiguo pero no alteraría los datos de las carpetas de usuarios.
Archivar e instalar, pero sin guardar los ajustes de red y usuarios.
El instalador moverá el sistema operativo existente a una nueva carpeta llamada "Previous System"(sistema anterior) e instalará un nuevo sistema operativo. Los datos de usuario también serán movidos a esa carpeta. Será necesario volver a configurar nuestra conexión de red y a internet y crear de nuevo los usuarios, como cuando encendimos el Mac por primera vez.
Archivar e instalar, guardando los ajustes de red y usuarios.
El instalador moverá el sistema operativo existente a una nueva carpeta llamada "Previous System"(sistema anterior) e instalará un nuevo el sistema operativo. Pero si hemos activado la casilla "guardar los ajustes de red y datos de usuario" se mantendrá nuestra configuración de red e internet y la carpeta "Usuarios" quedará tal como estaba. Si todo va bien, no se habrá borrado ningún dato de usuario (documentos, música, películas, correo, etc.) Esta suele ser la opción más recomendable y utilizada.
Borrar e instalar.
Se borrará todo el contenido del disco duro y se instalará el sistema operativo "desde cero". El ordenador quedará prácticamente como venía de fábrica. Si no hemos copiado antes nuestros datos en algún sitio lo habremos perdido todo.
En "personalizar" seleccionaremos qué componentes queremos añadir o quitar de la instalación. Muchos deseleccionarán las impresoras que no van a usar y dejarán como idiomas solo el español y el inglés (que siempre se incluye por defecto).
Antes de comenzar la instalación, se iniciará automáticamente una comprobación del buen estado del DVD de Mac OS X correspondiente para evitar errores.
¿Qué hacemos después de reinstalar?
Tras la reinstalación será necesario volver a instalar las últimas actualizaciones de Mac OS X. Podemos ir al "menú de la manzana" y seleccionar "Actualización de software". De este modo el Mac se conectará a internet y buscará los paquetes necesarios, pudiendo hacer el proceso automáticamente. Personalmente prefiero ir a la página de descargas de Apple y guardar en el ordenador la última actualización "combo". Recordemos que las actualizaciones de este tipo contienen en un solo instalador todas las actualizaciones previas. De este modo podemos actualizar directamente desde un Mac OS X "Leopard" 10.5 hasta la versión 10.5.8, o desde el Mac OS X "Snow Leopard" 10.6 hasta su última versión.
A continuación no está de más hacer una "reparación de permisos". Para ello volveremos a recurrir a "Utilidad de Discos", haremos clic sobre el icono del disco duro en el que hemos reinstalado el sistema y haremos clic en el botón "Reparar permisos".
Si bien la mayoría de las aplicaciones y utilidades funcionarán normalmente, algunas deberán ser reinstaladas de nuevo o solicitarán el registro o introducción del número de licencia.
Si comprobamos que todo parece funcionar bien podemos borrar la carpeta llamada "Previous System"(sistema anterior).
REINSTALANDO Mac OS X Snow Leopard (10.6…)
La reinstalación con Snow Leopard es aún más sencilla que con Leopard.
Una vez con nuestros datos a salvo, insertaremos el DVD de instalación en nuestro Mac y reiniciaremos, éste. Mantendremos pulsada la tecla "C" para forzar al Mac a iniciar desde el DVD. Tras varios segundos aparecerán en pantalla las ventanas del instalador del sistema.
En Snow Leopard podemos acceder a "Utilidad de discos" desde el primer momento.
Verificar el estado del disco duro.
La barra de menús superior aparece inmediatamente en Snow Leopard. Podemos ir a "Utilidades" y seleccionar "Utilidad de Discos". También es recomendable que con "Primera Ayuda" verifiquemos el estado del disco duro en el que vamos a reinstalar Mac OS X. Como siempre, seleccionaremos nuestro disco duro y haremos clic en el botón "Reparar"
Reparar permisos.
Antes de comenzar la instalación también se puede hacer una reparación de permisos desde la misma "Utilidad de discos", aunque al parecer esto ya lo hace de forma automática el instalador. Al igual que en "reparar", seleccionaremos nuestro disco duro y haremos clic en el botón correspondiente (Reparar permisos). Cuando la reparación de permisos termine cerraremos "Utilidad de Discos", regresando al instalador.
Puesto que no se nos ofrecen diferentes opciones de instalación, si deseáramos hacer ésta "desde cero" habría que borrar el disco duro desde "Utilidad de discos".
Pero... ¿dónde están los diferentes tipos de instalación en Snow Leopard?
Si en Leopard existen tres modos de instalación: Archivar e instalar, Archivar e instalar guardando ajustes de red y datos de usuario, y Borrar e instalar; en Snow Leopard no aparecen éstas opciones. Apple ha querido simplificar la cosa al máximo, y si instalamos lo hará por defecto de modo similar a "Archivar e instalar guardando ajustes de red y datos de usuario". Si queremos borrar o formatear el disco duro, deberemos hacerlo previamente mediante "Utilidad de Discos".
Muchos usuarios querrán activar la casilla de "Rosetta", que permite utilizar en nuestro Mac con Snow Leopard aplicaciones ya antiguas. Del mismo modo, algunos preferirán añadir Quicktime 7 a la instalación, ya que por defecto se instala el nuevo Quicktime X.
¿Qué hacemos después de reinstalar?
Al contrario que en Leopard, en Snow Leopard no será necesario volver a instalar las últimas actualizaciones de Mac OS X, tras la reinstalación, ya que el instalador conserva éstas, a menos obviamente, que hayamos borrado o formateado el disco duro. Si fuera éste el caso, descargaremos en el ordenador la última actualización "combo" (personalmente lo recomiendo así) o iremos a "Actualización de software" en el menú "de la manzanita".
A continuación podemos hacer una "reparación de permisos". Para ello volveremos a recurrir como siempre a "Utilidad de Discos", haremos clic sobre el icono del disco duro en el que hemos reinstalado el sistema y haremos clic en el botón "Reparar permisos".
La mayoría de las aplicaciones y utilidades funcionarán normalmente, y será poco frecuente que deberán ser reinstaladas de nuevo o soliciten la introducción del número de licencia.

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